Las compañías ahora buscan implementar un sistema de “precios personalizados”, en donde los productos pueden ser más caros dependiendo de lo que indican tus datos personales.

Ya lo hemos visto en Uber, donde si tu celular tiene “2% de batería”, los precios se inflan porque saben que estás más desesperadx por pedir el viaje. También depende de tu estado socio-económico, frecuencia de compras, etc!

Es muy alarmante que todos lo que recolectan sobre nosotros lo usan para poder exprimir la mayor cantidad de dinero posible.

Si se llega a presentar algo así en México, DEBEMOS OPONERNOS, hacerles saber a nusstros representantes y senadores que queremos el voto en contra.